Voy caminando sola al baño (aprendan todos los que dicen que las mujeres vamos mínimo de a dos). Dos masculinos me interceptan. Uno empieza a hablarme del amigo (que estaba al lado... a lo que repito... ¿tienen cinco años para hacer eso?) hasta que lo interrumpo y le digo que tengo un asunto muy urgente que atender y señalo el camino al baño.
No habiendo entendido lo que con suma sutileza quise decir, Robertito Galán continuó con la 'venta' de su amigo. A todo esto yo seguía con demasiada urgencia por concluir con la llamada que tenía y sin muchas ganas de escuchas lo que este masculino me estaba diciendo... por eso, sin muchas vueltas lo interrumpí y le dije directamente "tengo que ir al baño... ".
No se si habré tartamudeado, si se me habrán trabado las palabras al decirlo o qué, pero siguieron insistiendo con la charla. Alguno estará pensando: ¿y porqué no te fuiste y lo dejaste hablando solo? Respuesta: Me habían agarrado del brazo y eran demasiado grandotes como para que hiriera sus egos y me fuera con un empujón... (¿¡¿¡cagona yo?!?! nahhh... ).
Cuando finalmente logré que me entendiera y me diera paso para seguir camino al baño, comenzó a insistir en que por favor volviera a pasar por ahí después de hacer lo que sea que tuviera que hacer. "Claro que paso... obvio... esperame tranquilo por acá... " :oP
Voy, hago lo que tengo que hacer, aprovecho para tomar agua de la canilla para no dejarme estafar por quiénes querían cobrarme diez pesos una botella de agua (cerveza o lo que fuera... ) y salgo.
Imaginen qué grata sorpresa encontrar a mis nuevos amigos, los masculinos grandotes que me habían interceptado camino al baño, en la puerta (del lado de afuera, obvio).
Ahora... imaginen un poco más, mi cara y mi mayor sorpresa frente a la pregunta de Jean François Casanovas:
Y... ¿ya cagaste? ¿ahora podés hablar?
...No further comments
1 comentario:
solo puedo decir: OH! POR DIOS!!!
Publicar un comentario