Esta semana no tuve after ni presentaciones formales así que voy a aprovechar para contar alguna que otra anécdota de presentaciones raras que quedó perdida por ahí. Y haciendo memoria, si hay una que realmente valga la pena, es la que voy a compartir con ustedes ahora.
Corría el año 2004 (cómo pasa el tiempo eh!!) y estábamos en alguno de esos boliches a los que entrábamos gratis con "las chicas" (Azu, Vero y Sabri... ).
Hitazos como "La Isla del Sol", "A quién le importa" de Thalia, "Fascination" y otros... hacían que moviéramos nuestros cuerpos al compás de la música (NR: si.. el estilo literario de esta última sección no tiene nada que ver con nada... y tampoco el haber usado la palabra "música" para englobar las canciones que usé como ejemplo).
Pasito va, saltito viene, meneo de cadera, vueltita, levantada de brazo... intentos de levante, más pasitos que vienen y van... y así promediaba la noche.
En un momento, se acerca un muchacho a mi (odio la palabra "muchacho" pero no se me ocurre otra para usar) y dice:
M - "Vos sos árabe, ¿no?"
Yo - (WTF?!?!?!?... ¿a este qué le pasa?.. a ver... dejémoslo hablar a ver con qué sale... ) Ehhh... no, no soy árabe..
M - Bueno, pero sos hija de árabes.
Yo - Mmm... no.
M - ¿Nieta?
Yo - Ehh... no tengo idea si algún antepasado mío anduvo por Arabia y se me pegó algo... (¡Qué insistente che!)
M - Ahh... hubiera jurado que eras árabe
Sabri y yo nos mirábamos sin entender demasiado la situación.
M - ¿Te habían dicho ya que tenés rasgos árabes, no?
Yo - No. Sólo vos... desde hace unos minutos me lo estás diciendo...
M - Ah.. claro... Bueno.. mi nombre es Mohamed y soy árabe.. -y obvio pibe... hace dos horas que estás remándola con eso... no esperaba que me dijeras otra cosa - y me enamoré de vos en el momento en que te vi
Yo - (cri... cri... ) ahhh...
M - Quiero pedirle tu mano en casamiento a tu padre
Fue después de eso que Sabri no aguantó más y se empezó a reir.
M - En serio... quiero hablar con él y ofrecerle cinco camellos por vos.
Yo - EEEEEEEHHHHHHHHH.... ¡¿¡¿¡¿5 camellos?!?!?! ¿Me querés comprar por cinco camellos?
M - No... no es comprar, es tradición (?!?!?! jajaja, por favor!!!). Además, se estila dar sólo dos o tres a cambio de la señorita. Y solo si es muy bonita y de buena familia. ¿No te estoy halagando con cinco camellos?
En fin... Después de eso, la sucesión de frases fue de mal en peor. Yo ya me le reía en la cara al pobre Mohamed y nos tuvimos que ir de donde estábamos con Sabri porque nos tentamos tanto que nos dieron ganas de "atender algunos llamados" (esta cita es sólo para asiduos lectores... el que no lo entienda, puede referirse al post "El auténtico Don Juan").
Sigo sosteniendo mi pregunta... ¿a alguien más le pasan estas cosas, o es sólo a mi?
¿A alguien le ofrecieron algo tan loco como cinco camellos?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
por lejos la mejor presentacion de todas, yo se lo hubiera presentado a mi viejo solo para verle la cara al pobre mohamed cuando mi viejo le mandara a guardar los camellos uno tras otro por el orto!!!
Publicar un comentario