martes, 8 de abril de 2008

La del tío

Después del after office de la entrada anterior, me fui con Herminia y Azucena, que se sumó un rato más tarde, a la despedida de un amigo de ellas en un boliche en Puerto Madero.

Llegamos al lugar en cuestión, saludamos a todos nuestros conocidos y amigos y ahí nomás nos pusimos a "mover el esqueleto". Bailamos un rato con el resto del grupete y nos fuimos con las chicas a dar una vuelta de reconocimiento.

Para empezar, nos cruzamos con un señor bastante mayor vestido con traje negro a rayas, como el típico traje tanguero, pelo largo y canoso recogido en una colita y bailando solo en una zona de la pista. No es grave bailar solo tampoco... pero es raro hacer pasos de tango cuando están pasando música electrónica o reggaeton. Y encima, querer invitar a bailar con él a gente que pasa cerca, como fue el caso de la pobre Azucena...

Hubo varias presentaciones, pero la más memorable de todas fue la siguiente:
Volviendo de la barra con Azu, se acerca un chico y me empieza a hablar. Cualquiera hubiera pensado que era una presentación más... pero no fue así. Fue como lo siguiente:

  • NN - Hola, perdoná que te moleste, pero mi amigo ya hace un rato que me está hablando de vos y no para.
  • Yo - Ah.. bueno...
  • NN- Si, es el que está allá en la barra. Me dijo "mirá lo que es esa morocha" y desde ahí no paró más.
  • Yo - (cri... cri... )... ah bueno...
  • NN - Pero es el que está abajo del parlante. El "muchacho" de seguridad.
  • Yo - Ah... (ya salía por defecto a esa altura, mientras yo pensaba "¿a qué viene todo esto?")
  • NN - Está allá - mientras señala a la barra adonde efectivamente había una persona de seguridad cuya edad, sin ánimos de exagerar, no bajaba de los 45 años - ¿lo ves?
  • Yo - Ajá...
  • NN levanta las cejas y los hombros, inclinando la cabeza levemente en dirección a donde estaba este señor en cuestión. Como yo seguía sin decir nada agrega: "¿Y?"
  • Yo - ¿Y... qué? No te entiendo..
  • NN - Y...
  • Yo - ¡Dejate de joder que puede ser mi abuelo! Bueno.. para no ser tan mala... podría ser mi tío.
  • NN- Jajaja... bueno, chau, gracias.

Vuelvo a encontrarme con las chicas y les comento lo que había pasado. Obviamente, escuché frases como "¿y qué pretendía el pibe ese al decirte eso? ¿el viejo ese? Qué tipo boludo... ¿Qué tienen... cinco años?".

Sin darle importancia al asunto, nos ponemos a bailar reggaeton por donde estaba el resto del grupo con el que habíamos ido. Cerca de donde estábamos había una salida de emergencia, que alguien abrió para poder soportar mejor el calor que hacía ahí adentro. Aprovechando, nos acomodamos bien cerquita de ahí para poder aprovechar el aire.

En eso, viene el señor de seguridad por quien me habían venido a hablar hacía un rato. Pasa por al lado mío y en el mismo momento en el que lo está haciendo dice (con un tono que no denotaba demasiada alegría por mi comentario): "a ver so-bri-na si me dejás pasar a cerrar la puerta.. ".
Whaaaaaaaaaaatttttttttt?!?!?!?! ¡¡Por Dios!! Ni un chico de secundaria hace esas cosas.

Si ya hasta acá les parece tan patético como a mi, lean un poquito más porque esto no termina acá. Seguimos bailando por ahí con mis amigas y al rato se acerca nuevamente el chico que había venido a hablarme la primera vez, sobre "el de seguridad" para pasarme este mensaje: "Dice tu tío que si seguís bailando así, te va a tener que sacar de acá".

Primero... no es mi tío... Segundo... ¿porqué no me dejan de romper un poquito...?
Tercero... a tu edad, querido NO tío (y tampoco querido), ya no estás para esas boludeces.
En fin... nos fuimos a dar una vuelta con Hermi y Azu porque ya me estaba molestando un poco la situación.

En esa vuelta, se enamoraron de nosotras varias personas (estoy siendo generosa... no eran personas... eran más bien aparatos). No crean que con esto quiero que mandarme la parte en nombre mío y de las chicas... pero la realidad es que nos dijeron eso varias veces. Con lo cuál, si sos hombre y querés enamorarte... ¡andá a Dorsia!.

Para terminar con esta presentación que quedará por un tiempo en nuestras memorias (la mía y la de mis amigas), quiero contar que mientras con Azu tomábamos aire fuera de lo que son las pistas del boliche, el tío nos fue a buscar y nos pidió gentilmente que entrásemos porque tenían que cerrar ese sector: "A ver sobrina si entran que vamos a cerrar... ".
Azu me mira, yo la miro para confirmar que había escuchado bien lo que me acababan de decir, pongo cara de poker, me levanto y me voy.
En fin... creo que ya dediqué bastante tiempo a esta presentación. Dejo algunas otras para otra entrada (si si... todavía queda algo más de material de esa misma noche... )

3 comentarios:

Roquis dijo...

Me encantó la de "Azu".. JAJA.. esta también debe ser horrible con ese nombre, eh? de dónde sacás tus amiguitas, eh?! no se.. vos fijate...

Guada dijo...

Una pregunta Andre, Hermi y Azu, ¿tuvieron tanta suerte como vos? ¿o es que sos vos la que tenes un imán?

Andre dijo...

A esta altura ya me estoy terminando de convencer que el problema es mío y tengo un imán. Azu y Hermi dicen que lo del otro día fue culpa de la ropa que tenía puesta, jejeje.